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    Juego de palabras: Credibilidad

    Publicado en el suplemento cultural 'Territorios' de El Correo, 1.2.05

    Se puede dar credibilidad a una noticia o a una promesa, pero en rigor las personas ni tienen «credibilidad» ni la dejan de tener. El abuso del polisílabo «credibilidad» en las refriegas parlamentarias y en debates catódicos sobre la intimidad de las tonadilleras patrias ha sido sobradamente censurado por los lingüistas. Recuerdan éstos que la «credibilidad» (‘cualidad de creíble’) no es una condición aplicable a las personas, como sí lo es el «crédito». Vale decir que «Su Señoría carece de crédito después de haber dicho mentiras sobre la guerra», pero no que «la modelo ha perdido credibilidad fingiendo un noviazgo inexistente». El «crédito» es la reputación, fama o autoridad de que goza alguien en virtud de sus cualidades. Tener mayor o menor crédito significa que el poseedor de la fama inspira confianza a la gente, pero no exactamente que todo lo que diga sea cierto (aunque, en pura lógica, las mentiras menoscabarían su reputación y por tanto le harían perder crédito). También existe otra acepción de «crédito» más próxima a lo que nos ocupa: «Opinión que goza alguien de que cumplirá puntualmente los compromisos que contraiga». Es insuficiente. Algo falta en los diccionarios que obliga a tolerar el uso de «credibilidad» como ‘capacidad de ser creído’, aunque muchos sigamos prefiriendo «crédito» por estética y por tradición. La culpa de esta carencia hay que cargarla a la propia Academia, que suprimió de su DRAE la definición de «crédito» como ‘fe o creencia y asenso firme que se da a lo que otro dice’: exactamente eso que hoy llaman «credibilidad».

    2 febrero 2005
    ____________________________________________________________________

    2005-02-02 01:00 | 2 Comentarios


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    Comentarios

    1
    De: Rigel Fecha: 2005-02-03 10:53

    Pues tiene usted más razón que un Santo. Pero verá como la Academia -que está siendo permisiva en exceso, a mi entender- dentro de nada admite "credibilidad" en el sentido que le dan los periodiqueros al uso y los politicastros de pan llevar.
    Agradezco su puntualización en la que no había reparado.



    2
    De: peces-barba Fecha: 2005-02-05 00:34

    QUE SE VAYA!



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