Festina lente
ves esta página sin formato por que esta hecha cumpliendo el estándar web CSS 2.
tú navegador no soporta este estándar, o tienes dicho soporte desactivado.
si estas en el primer caso, actualízate. merece mucho la pena.

{Festina lente}

{ Bitácora de José María Romera. Artículos de prensa y otros escritos }

Archivos

<Julio 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            


Documentos

  • Juego de palabras
  • Relaciones
  • Artículos
  • Varia

  • Blogalia

    Blogalia


    ©2002 romera

    Inicio > Historias > JUGLAR

    JUGLAR

    Publicado en El Correo, 26.12.04



    No acabo de verle yo los encantos a esa mujer perfumadita de brea con la que Serrat compara al Mare Nostrum en su conocida pieza musical, la que acaba de ser elegida por los telespectadores mejor canción popular española. Es el sino fatal de las tonadas que se nos van prendiendo al corazón: cuando tienen buena letra, les falla la música, y, a la inversa, las bellas melodías parecen condenadas a ir del brazo de palabras manifiestamente mejorables. La emoción musical busca lo imperfecto: el tópico, el ripio, el soniquete pegadizo y facilón. Por eso hay espantosos boleros que nos arrancan las lágrimas a puñados, y siniestras coplas ratoneras en las que sin embargo nos sentimos arropados como en una manta de invierno. Es el caso de ‘Mediterráneo’, canción cuyas cualidades líricas quedan muy a la zaga del devastador efecto sentimental que ha ocasionado en toda una generación de mortales. No sólo en españoles, que tienen al menos tienen justificación territorial, sino también americanos del sur y en especial chilenos y argentinos, bañados en otras aguas. Quienes leyeran por primera vez la canción de Serrat se sorprenderían de la gloria alcanzada por tamaño manojo de tópicos: la nostalgia del primer amor (que duerme «escondido tras las cañas»: ¿serán las del bar o los juncos de las albuferas?), la huella de la tierra impresa en el espíritu del poeta («llevo tu luz y tu olor por donde quiera que vaya»: lo de la luz, pase, pero la propagación aromática puede tener delito según de qué olores de mar hablemos), el clásico testamento vital hecho ripio («y a mí enterradme sin duelo entre la playa y el suelo»)... Pocos mares como el Mediterráneo habrán tenido tantos y tan buenos juglares a lo largo de la historia, poetas que sin ningún género de dudas superan de largo la muy discreta calidad de esta canción. Y sin embargo, ay, es ella la que nos ha conquistado el ánimo a la mayoría, la que nos eriza el vello y nos ablanda la voluntad cada vez que suena, siempre renovada como las olas a las que canta. Ahora que la vida ha dado un susto notable al cantor, es justo concederle el mérito de habernos llenado la biografía de éstas y otras notas indelebles, seguramente imperfectas, pero que nos definen y nos delatan y nos cobijan irremediablemente. Dicen que salió elegida en dura pugna con ‘Libre’, de Nino Bravo. Otra que tal. Otra sarta de vulgaridades tan intensas, tan conmovedoras, que habría que ser de piedra para no sucumbir también a su dudosa belleza. Quizá sea ese el secreto de la canción popular. O quizá es que, como reconocía Miguel Torga, todos crecemos en estatura moral cuando adquirimos conciencia de nuestros defectos y admitimos que nos gusta más ‘La viuda alegre’ que Stravinski.

    José María Romera
    26 diciembre 2004
    ___________________________________________________________________________

    2004-12-26 01:00 | 2 Comentarios


    Referencias (TrackBacks)

    URL de trackback de esta historia http://romera.blogalia.com//trackbacks/24741

    Comentarios

    1
    De: jose Fecha: 2005-01-01 23:09

    De aristócrata cultural por la vida, eh? :)



    2
    De: chus Fecha: 2006-01-08 16:50

    son dos poedazos de canciones,tío;no sé qué cojones te pasa



    Nombre
    Correo-e
    URL
    Dirección IP: 23.20.50.146 (d8078f4b56)
    Comentario

    portada | subir